Cristina Morozzi: «Soy alguien poco convencional»

La italiana Cristina Morozzi opta por la distinción. No solamente en lo inmediatamente visible de su andar estético, sino también en su modo de originar diálogos entre la arquitectura, la filosofía, el arte, la moda, el diseño y el periodismo. Es con este estilo suyo como dirige publicaciones, cura exhibiciones y escribe libros, además de enseñar y de ser la directora del Instituto Marangoni de Milán, donde estudiaron figuras como Domenico Dolce y Moschino, entre sus graduados estelares. De gira por América del Sur, Morozzi visitó Argentina.

-¿Cómo se define a sí misma?

-No lo sé (risas). Nunca pensé una definición de mí misma. Con algunas personas bromeo con que soy una borderline.

-¿En qué sentido?

-Como algo inusual. Un término un poco imperfecto. Soy alguien poco convencional.

-Estuvo en Colombia, ahora en Argentina e irá a Uruguay y Paraguay ¿Qué opina de la moda latinoamericana?

-No sé lo suficiente para dar una opinión. Sería muy superficial si intentara decir algo. Obviamente me interesó ver algo. Porque también confío en la posibilidad de contar con una expresión distinta. ¿Por qué solamente la cultura de Occidente y no la de Sudamérica o la de Brasil? Me doy cuenta de que es muy difícil, porque si nos fijamos en estilistas brasileños, en el exterior se conocen tres o cuatro nombres y eso es todo. Me pregunto por qué, pero no lo sé. Hay una confusión entre lo que puede ser una expresión original y lo que es étnico. No es fácil encontrar una expresión en Colombia, Argentina, México o Brasil que pueda tener un cierto tono del país, pero que no sea étnico. No sabría decir por qué es; tal vez por las empresas, por la situación social o por el mercado.

-¿Qué opina de las nuevas tecnologías aplicadas a la moda?

-Las nuevas tecnologías son muy importantes. La impresión para hacer objetos en 3D es fantástica. Pero no confío en la tecnología por sí misma. La tecnología es el medio que permite realizar cosas, es un instrumento. Se usa para hacer algo. Te permite ser más innovador, más duradero, más funcional.

-¿Y las redes sociales?

-Me siento un poco nostálgica del material fotográfico de revistas como Vogue y Harper’s Bazaar. Me doy cuenta de que la moda perdió atracción, el toque mágico, con eso de una publicidad en la pantalla de una computadora. Es una lástima. Aún hoy en día trato de comprar revistas porque es un placer tenerlas en mis manos, y ver esas imágenes de un buen fotógrafo, no es lo mismo que ver las fotos en un teléfono. Supongo que alguien quisiera preservar la atracción de una fotografía, de una buena imagen, de la magia de la moda y la idea de la elegancia, debería volver a la versión impresa. Es otra la interpretación de las imágenes.

-¿Qué puede decir acerca de la dicotomía fast fashion (moda rápida)- slow fashion (moda lenta)?

-La moda rápida es necesaria si uno sigue el mercado. Principalmente para la gente joven, se trata de tendencias que marcan el camino hacia el futuro. Y es necesario seguir el mercado. A mí no me interesa si es rápida o lenta. La única cosa con la que no estoy de acuerdo es que si se hace un desfile o una presentación para mostrar ciertos artículos y se permite que se saquen fotos y que luego se publiquen y alguien que ve esa foto, la recorta y luego va a un negocio y quiere esa prenda y le dicen que no la tienen; no está bien. A mí eso me sirve para hacer un examen y ver si la marca es seria o no. La moda es lo que vos podés usar y comprar, y no una imagen a la cual mirar. Para eso voy al cine. O a ver una exhibición de pinturas.

-¿Qué valores se llevan los estudiantes del Instituto Marangoni?

-El valor más importante es que puedan aprender una profesión. No sólo adquirir nivel cultural. Lo importante es tener una profesión que les permita entrar a trabajar en una buena marca de ropa o empresa de diseño. El instituto es reconocido porque sus egresados son capaces de diseñar. Si yo fuera de una empresa de marca, buscaría a alguien que fuera capaz de hacer un boceto. Y debemos aprender a diseñar con nuestras manos, aun cuando podamos hacerlo por computadoras. Porque con el trabajo a mano, se imprime la personalidad de uno.

-El año último escribió un nuevo libro llamado Terrific Fashion, ¿por qué eligió ese título?

-Porque justo antes había escrito Terrific Design, y no fui yo la que eligió el título, sino que fue la editorial la que me pidió que también hiciera Terrific Fashion». Soy honesta (risas).

Para curiosos y valientes

El martes último, Morozzi dio una conferencia en el aula magna de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (UBA). La llamó Sé curioso, sé valiente, dos condiciones fundamentales -según ella- para alcanzar el éxito. Se refirió a la relación con la moda y buscó terminar con el prejuicio que se tiene sobre la moda, «que es efímera, superficial y que tiene que ver con la vanidad», explicó, haciendo referencia a la escritora Virginia Woolf, a quien le interesaba la moda como «descripción del mundo interior».Y concluyó: «La relación más íntima con los objetos es la que tiene que ver con la moda, porque es lo que llevamos puesto».

FuenteLa Nación
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María Eugenia Maurello es graduada de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social y del posgrado de especialización en Sociología del Diseño, ambos por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Ejerce el periodismo desde hace más de 16 años. Trabajó en los tres soportes (radio, gráfica y televisión) y también en medios digitales. Actualmente, escribe en el suplemento Moda y Belleza del diario La Nación, Revista VIVA, Revista Ñ. Produce y conduce el podcast “La Moda Dice” que se emite por Wetoker y por tercer año consecutivo dicta el taller de “Periodismo y Moda” en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA. Investiga sobre moda argentina para su próximo libro.

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