¿De qué se trata el negocio del denim?

Con más de quince años trabajando en la industria de la moda, Ana Paula Alves de Oliveira, brasileña, radicada en Argentina, se enfocó en el denim y se convirtió en una especialista en diseño, producto, I + D, marketing y desarrollo empresarial del mismo. Con amplia experiencia en el mercado de indumentaria, trabajó en Osklen y en la textil Santista, entre otras firmas. Desde mediados del 2019, lidera la consultora Be Desobedient, y a partir de mañana estará llevando a cabo el curso virtual Central Denim, en el marco de la Universidad de Belgrano (UB).

¿Qué conocimientos va a adquirir el profesional que haga el curso?
La idea es introducir a  la gente en el mercado del jean, conectarlos e inspirarlos. Pueden entrar personas sin conocimiento, pero lo ideal es que tengan conocimiento sobre indumentaria. Vamos a ver tendencia de mercado, consumo, branding, y optimización de la cadena productiva de jeanswear. ¿Por qué la elección de tela es importante? ¿Y por qué el lavado? Porque cuando se empieza a hacer jeans, se comienza del principio al final y hay que hacerlo del final al principio para no frustrarse durante el proceso.

¿Cual es el “negocio del denim” hoy?
Cuando nació, fue puramente como ropa de trabajo para después transformarse en un guardarropa de confort, hasta que pasó al vestuario de la mujer, se fusionó y se tornó en otra tela para, por ejemplo, mejorar el tacto a la piel. Pero sabemos desde hace más de cinco años que hay una realidad de volver a lo más puro del denim, porque hay un retorno a las raíces. De acuerdo a las investigaciones que vimos afuera, hay una búsqueda por un azul más puro y un denim que casi no es lavado. Antes comprábamos algo nuevo con cara de viejo, y ahora volveremos a comprarlo puro. Esa sería la palabra más correcta.

Y que envejezca con el tiempo…
Naturalmente. En Londres hay un local de Levi’s que tiene jeans del 1800. Si bien están carcomidos, la tela está y esa es la durabilidad. Durante la pandemia vimos que usamos pocas cosas…

Sí, parece que hay una postura más sostenible, por otro lado; en algunos países, cuando se levantó la cuarentena, hubo grupos de consumidores haciendo fila para entrar a comprar. ¿Cómo es su mirada en ese sentido?

Espero una realidad distinta, más correcta, justa, menos contaminante. Pasados 100 días, quién tuvo que aprender ya aprendió y el que no lo hizo no lo hace más. La venta online creo que es una curva en total ascenso y no va a bajar, va a crecer constantemente. Hay un consumidor que es el del futuro, una generación que busca historia y narrativas honestas. Y una vez que entienda cómo se hace un jean, siempre va a buscar una explicación de por qué se hace de esa forma. Va estar también el que hará fila en Zara. Están los dos públicos muy marcados.

¿Cómo pueden trabajar las marcas para “educar” al consumidor?
Creo que una de las cosas que nos enseñó la pandemia, es que la información está, y gratis. Si alguien quiere aprender sobre algo es el momento. En Brasil, por ejemplo, están más metidos en la comunicación al consumidor final, al cliente, y creen que es un deber hacerlo. Y aunque al consumidor no le interese insisten porque creen que en el futuro lo va a pedir. Acá, quizás creen que al consumidor no le interesa entonces no hace falta hacerlo. Para mi por más que el cliente hoy no lo solicite, está envejeciendo igual que la marca, entonces hay que empezar a renovarse. Para eso hay que ir mutando con el cliente que viene. Siempre digo que si antes la diferencia era por 10 pesos, ahora va a ser por una historia verdadera. La idea es que las marcas vayan por las narrativas en las que creen.

Cómo 

  • 4 jornadas
  • 3 horas cada una
  • Circuito completo y dinámico
  • Invitados del sector
  • Coordinación Karina Fleider, directora Diseño de Indumentaria UB.

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