Los ojos de Santiago Artemis

Magnético. En el sentido positivo, claro, el que tiene que ver con la atracción. Esa es la impresión que provocó, Santiago Artemis, durante toda la tarde del domingo, con cada paso que dio desde el lugar que oficiaba de back del desfile hasta la pasarela montada a instancias de la Tribuna Carlos Pellegrini en el Hipódromo de Palermo. Lo cierto es que durante las habituales carreras de caballos se coló el talento de este diseñador nacido y criado en Ushuaia, Tierra del Fuego, que llegó hace ocho años a Buenos Aires para estudiar diseño de Indumentaria en la FADU (UBA) y que no para de crecer en un diálogo sin preámbulos entre lo que pasa en el mundo virtual y aquello que, después, logra despuntar tanto en países de Oriente como de Occidente.

En medio de millennials que pedían fotos sin respiro, fanáticos lookeados como si fuesen muchos símil Artemis y otros tantos que cambiaron vista hípica por moda, pasadas las 19, comenzó el desfile -de entrada libre y gratuita- que mostró 24 conjuntos tanto de hombre como de mujer, con los rasgos típicos que caracterizan sus diseños: hombreras, colores brillantes (con primacía de rojo y rosa) en contraste con el blanco y el negro; hubo pieles, capuchas, lazos, cuellos jabot, y accesorios hiperbolizados, haciendo foco sobre todo en los sombreros, sello propio si lo hay para Artemis.

Esta vez, el extravagante fueguino, desplegó toda su admiración por la inolvidable Bette Davis haciéndose eco del dramatismo de Le Grande Mensonge (película protagonizada por la actriz en 1941) denominación homónima que tomó la colección y a través de la cual él dice que «volvió a sus raíces».

«Extrovertido, histriónico, divertido, soy un personaje» tal cual se define Artemis, que con tan solo 25 años ya presentó sus creaciones en Londres (2013), participó del premio Remix Vogue Talents en Italia (2016) y acaba de volver de una temporada de trabajo en Tokio; «Me trae mucha energía, es ilimitado en cuanto a moda y Japón es un país que permite muchísimo más y está bueno traer eso para poder compartirlo» comenta mientras sigue ganando adeptos en las redes sociales.

Con más de 33 mil seguidores en Instagram, convertido en un referente de estilo que logra atravesar la pantalla (o las pantallas) y que promete ser un diseñador de proyección internacional al que ya le echaron el ojo no solamente los regionales Miranda y Cecilia Amenábar, sino también las hiteras Katy Perry y Britney Spears que usaron sus diseños, además del conductor Jimmy Fallon que lo tomó como referente y mostró su foto en medio de una nota con -la supermodelo de los años 90- Tyra Banks, Artemis continua consolidándose en el escenario de la moda de Buenos Aries y el mundo.

Tras la pasada final, una vez terminado el desfile, casi que resultó imposible salir del predio sin antes recordar la canción Bette Davis Eyes inmortalizada por Kim Carnes, en la década del 80, en la idea de rendir homenaje a la mirada desorbitada, intensa, aunque no menos conmovedora de Davis.

Por qué no, entonces, pensar en los ojos de Artemis, que están continuamente viendo más allá, en la profundidad de una búsqueda creativa y en la tarea de captar la atención de otras miradas, a las que -seguramente- verlo a él y a sus diseños les provocará como mínimo un magnetismo, tan poco frecuente como extraordinario.

FuenteLa Nación
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María Eugenia Maurello es graduada de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social y del posgrado de especialización en Sociología del Diseño, ambos por la Universidad de Buenos Aires. Ejerce el periodismo desde hace más de 15 años. Trabajó en los tres soportes (radio, gráfica y televisión) y también en medios digitales. Actualmente, escribe en el suplemento Moda y Belleza del diario La Nación, Revista VIVA y en los portales La Agenda BA y RedAcción. Produce y conduce el podcast “La Moda Dice” que se emite por Wetoker y por tercer año consecutivo dicta el taller de “Periodismo y Moda” en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA.

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