La moda que empodera mujeres

La ropa con mensajes, sobre todo las remeras, son la prenda it de la moda de hoy. Con esta prenda se grita, vocifera o sugiere lo que merece ser dicho y difundido, eso que nos pasa y queremos hacer notar tanto en la pasarela, porque es más vista, como en la calle todos los días.

Como si se tratara de un hipertexto que se mete en el circuito fashion, se imponen en distintas reversiones e incluso en un atractivo feedback entre lo que pasa arriba y abajo de la pasarela. Esas T-shirt fashion exhiben palabras sueltas, oraciones o párrafos enteros, siempre poderosos.

Incluyen manifestaciones, muchas dichas con anterioridad, en papel u otros formatos, ahora resignificadas o potenciadas, y otras son expresiones creadas especialmente. En esto está la moda, en ser voz de los que no son escuchados.

Una tendencia que se notó y mucho en las últimas ediciones de las fashion week: principalmente en Nueva York y Madrid, con expresiones políticas como las de Prabal Gurung y su I am an inmigrant, o de Alexander Wang con No after party y de Ana Locking con la poderosa frase All power to the dreamer. Esto se reforzó además de la propuesta del diario online de The Businnes of Fashion que fogoneó el uso de pañuelos o bandanas blancas para impulsar el lema inclusivo # TiedTogether que arengó a estar juntos, más allá de la raza, la sexualidad, el sexo o la religión.

Valga la revisión a un día del 8M y el paro de mujeres convocado a nivel mundial. Más a mano, la periodista y diseñadora Lucía Levy, hace lo propio con su marca Pauer y propone empoderar a las mujeres con palabras como: Capitana, Brava o lisa y llanamente Feminista. «Quiero salir a la calle diciendo lo que pienso, qué mejor manera que ponerlo en una remera», sostiene Levy.

A mucha más escala y jerarquía, en esta onda estuvo y está Grazia Chiuri para Dior, que logró que celebridades como Natalie Portman o Riahnna, exhibieran con orgullo remeras blancas con la leyenda We should all be feminist, la propuesta deontológica de la emblemática firma francesa que fue vista tanto en el preámbulo de su desfile como en los días posteriores a la Woman’s march, para seguir replicando el mensaje por todo el mundo.

«Se puede ver como una captura del mercado, como marketing, y también como la crisis del sistema de la moda, en donde se abren grietas y empiezan a tener lugar otro tipo de mensajes que décadas atrás no hubiesen sido posibles», dice la doctora Laura Zambrini, titular de la cátedra de Sociología de la carrera de Diseño de Indumentaria de la UBA, aunque aclara: «El riesgo es que quede como un slogan vacío de contenido, que se lo coma la industria».

En este contexto, hay que decir, también, que en plena convivencia con las remeras hechas por las grandes marcas y otras resueltas de forma casera, aparecieron manifestaciones plasmadas sobre la piel como la que expresaba not a T-shirt feminist, así es que pudo verse a mujeres con el cuerpo escrito tanto en la movilización feminista como en la última entrega de los premios SAG ( Screen Actors Guild) cuando la actriz Jocelyn Towne plasmó un reclamo en defensa de los refugiados, justo arriba de su vestido haute couture y lo paseó por la alfombra roja para contárselo a miles y miles de espectadores.

Como antecedente, una pionera. A fines de los 70, Vivianne Westwood estampó mensajes en remeras que acompañaron la explosión del punk, e incluso volvió a hacerlo, en temporadasrecientes, aunque con palabras enfocadas en el cuidado del medio ambiente, como Climate Revolution, por ejemplo.

También se destaca la figura de Cara Delevingne que, un poco, se convirtió, en promotora de mensajes al mostrarse con estampas con la expresión The future is female; Haider Ackermann y Paco Rabanne aportaron lo suyo en sus últimas colecciones; lo mismo el diseñador Demna Gvasalia, para Balenciaga, que mostró ropa con un claro manifiesto referido a Bernie Sanders, el demócrata que quería ser candidato a presidente y que perdió la primaria con Hillary Clinton.

No hay duda de que la moda, sobre todo, los escenarios donde se exhibe, se transforma en un canal con proyección importante para manifestarse. Excelente el decir, pero que ojala pueda llegar a acciones concretas, realmente transformadoras que, en definitiva, son lo más importante.

FuenteLa Nación
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María Eugenia Maurello es graduada de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social y del posgrado de especialización en Sociología del Diseño, ambos por la Universidad de Buenos Aires. Ejerce el periodismo desde hace más de 15 años. Trabajó en los tres soportes (radio, gráfica y televisión) y también en medios digitales. Actualmente, escribe en el suplemento Moda y Belleza del diario La Nación, Revista VIVA y en los portales La Agenda BA y RedAcción. Produce y conduce el podcast “La Moda Dice” que se emite por Wetoker y por tercer año consecutivo dicta el taller de “Periodismo y Moda” en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA.

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