Cómo es el vestuario de Mary Poppins nominado para el Oscar

*LA NACION*

Mañana se estrena El Regreso de Mary Poppins. Cómo es el vestuario. Las creaciones de Sandy Powell. La opinión de dos expertas locales.

Mary Poppins está de vuelta. Cincuenta y cinco años después del estreno mundial del emblemático film de Disney, la niñera mágica que todo lo puede retornó más empoderada que nunca. El Regreso de Mary Poppins así se llama la nueva película basada justamente en una combinación de las distintas historias de Mary Poppins escritas por Pamela Lyndon Travers, dirigida por Rob Marshall y protagonizada por Emily Blunt en compañía de, Lin-Manuel Miranda (el farolero Jack), Colin Firth (el banquero) y Meryl Streep (la prima Topsy), entre otros.

La excusa para el retorno es el difícil momento familiar y económico que atraviesa Michael Banks (Ben Whishaw) a quién Poppins había cuidado en esa misma casa en la calle Cherry Tree Lane cuando él -ahora un señor burgués- era un niño. Así es que apenas la niñera advierte semejante urgencia baja volando raudamente del cielo londinense para ayudarlo. Por supuesto que lo hace munida de su paraguas y con toda la parafernalia vestimentaria que la caracteriza. Hay que decirlo: más allá de las frases disparatadas y los frecuentes neologismos, como supercalifragilisticoexpialidoso, fue también a través del vestuario que Mary Poppins se convirtió en un personaje para atesorar, al menos para el imaginario fílmico de aquellos que fueron chicos allá por las décadas del 60, 70 y también 80. Cómo no recordar el icónico outfit conformado principalmente por un abrigo con lazo o cinturón; el maxibolso sin fondo del que salen objetos de los más insólitos; el sombrero plagado de detalles: antes tenía flores y en la versión actual lleva un símil pajarito petirrojo, y el paraguas que como mango posee una cabeza de loro tallada.

Esta vez el diseño de la vestimenta está a cargo de la multipremiada Sandy Powell que ya cuenta con 3 premios Oscar en su haber: La joven Victoria, El aviador y Shakespeare apasionado, y para esta película procuró confeccionar más de cuatrocientos trajes originales. «El vestuario es fundamental para ubicarnos en el tiempo y el espacio y quién mejor que Powell que trabaja la época y los mundos fantásticos de maravilla -comenta Roberta Pesci, diseñadora de vestuario- sumando creatividad, texturas y pequeños detalles que nos ayudan a transportarnos en el tiempo».

Licencias poéticas

Si bien El Regreso de Mary Poppins apela continuamente a la fantasía e incluso cuenta con recursos de animación, al tratarse de una historia que está situada en un determinado momento, en este caso durante la Gran Depresión, en 1934 específicamente, es cuestión clave saber si hay una correlación o no entre la vestimenta mostrada en el film y el período histórico al que alude y, a su vez, si hay continuidad entre la primera y esta segunda película.

Para Rosana Leonardi, titular de Historia del Diseño de Indumentaria y Textil en la FADU- UBA, es en las escenas de multitudes a donde «la indumentaria de los extras y los personajes secundarios se ajusta a una visión histórica, en cambio para los personajes principales se muestran licencias poéticas que generan un universo de color que magnifica la trama de la película». Es en este sentido que Powell privilegió una paleta de tonos en gris y negro principalmente haciendo contraste con la luminosidad y la apuesta más colorida que desde el vamos trae Poppins.

La reconocida vestuarista eligió estampas espigadas, zig zag, y lunares. Siendo estos dos últimos prints una constante durante el film. De hecho en la primera aparición en pantalla, la niñera está ataviada con una blusa polka dots en rojo y negro, una pollera y un tapado de lana azul con cinturón y capa, además de los aditamentos vestimentarios típicos en ella. En la mayoría de las escenas usa falda y blusa con excepción de una adonde se pone un delantal, tal cual el personaje interpretado por Julie Andrews en la película inicial.

«Todos los accesorios en Mary Poppins terminan de armar el personaje. Nada es azaroso, ni ornamental, su maletín mágico de gobelino, junto con su famoso paraguas, su sombrero y sus zapatos (en posición de 10 en 10) nos ayudan a cerrar la icónica silueta de esa niñera que desciende del más allá para resolver los problemas del acá y en esta nueva Mary el moño sube de escala (cambia de época) y toma más presencia» dice Pesci.

Otro de los atuendos destacados del film es el de Topsy, la prima de la protagonista. Algo así como una arregladora serial de objetos que vive en un sitio escondido en medio de la ciudad adonde todo está patas para arriba, literalmente. Excéntrica por donde se la mire está vestida con ropa que hace referencia a los años 20. Se trata de un pijama tipo art déco y un top de estilo oriental con pantalones bien amplios en terciopelo y crepé de seda. Además lleva un collar plagado de pinceles de haciendo las veces de dijes. Para armar este look, Powell tomó prestadas características de la poetisa Edith Stiwell y además hecho mano al mundo de la moda atendiendo especialmente a la barroca Iris Apfel como fuente inagotable de inspiración.

Entre los rasgos de época que se hacen visibles está el de los trabajadores (los faroleros específicamente) usando gorras planas, mientras que por ese entonces era común que «los hombres de clase media y alta usaran sombrero de ala angosta, por lo general, o bombín y, para las ocasiones más de ocio, el sombrero rancho como sucede en la parte de la película que están en el parque», comenta Leonardi.

Otro dato para nada menor que se puede advertir en el film es que en esa época los pantalones no eran una prenda usual para las mujeres. «Se los solía asociar a situaciones totalmente informales, hogareñas o bien de vacaciones. Las jóvenes mujeres que elegían mostrarse en pantalones lo hacían como una forma de desafiar los cánones conservadores del momento», explica Leonardi. Este podría ser el caso de Jane Banks (Emily Mortimer) la tía de los niños protagonistas, una joven sindicalista que lucha por los derechos de los trabajadores. Siendo el accionar de ese personaje un guiño hacia la primera Mary Poppins en la que la madre de la familia -aunque con pollera- era sufragista y proclamaba por el voto femenino. Así y todo para Leonardi es poco creíble para la época que esa mujer use pantalones en todas las ocasiones, lo mismo le pasa cuando piensa en la colorimetría de los mismos.

«En la versión actual, la indumentaria de Mary Poppins es ecléctica y anacrónica con respecto a la década del 30, pero de una efectividad poética total y con respecto a la primera película se conservan ciertas líneas tipológicas pero totalmente refrescadas y acompañadas de colores más audaces, combinaciones de estampados muy actuales, en fin, un repertorio muy interesante para la visualidad contemporánea» concluye.

El Regreso en números

  • 448 trajes originales realizados por Sandy Powell
  • 8 personas trabajaron en el pijama art decó que usa Topsy, que a su vez se hizo en 7 versiones idénticas
  • 8 estudios albergaron los diferentes sets para la filmación
  • 18 semanas llevó construir el de la calle Cherry Tree Lane
  • 33 vehículos de época fueron utilizados para el rodaje
  • 70 fueron los animadores que trabajaron en la película

Nota publicada en Diario La Nación

23/01/2019

Ph: Disney

FuenteLa Nación
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María Eugenia Maurello es graduada de la carrera de Ciencias de la Comunicación Social y del posgrado de especialización en Sociología del Diseño, ambos por la Universidad de Buenos Aires. Ejerce el periodismo desde hace más de 15 años. Trabajó en los tres soportes (radio, gráfica y televisión) y también en medios digitales. Actualmente, escribe en el suplemento Moda y Belleza del diario La Nación, Revista VIVA y en los portales La Agenda BA y RedAcción. Produce y conduce el podcast “La Moda Dice” que se emite por Wetoker y por tercer año consecutivo dicta el taller de “Periodismo y Moda” en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA.

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