Say No More: Del brazalete textil al lema compartido 

Aunque parece que siempre estuvo entre nosotros, la expresión Say No More, reconocido lei motiv de Charly García, surgió hace más de 30 años, en consonancia con la salida del disco del mismo nombre. 

Se sabe que García tomó esa frase de la película Help, cuando Paul Mc Cartney le dice, justamente, «Say No More» a uno de los personajes femeninos. Y lo más atractivo de todo es que, ese dicho, no solo quedó en el plano discursivo, sino que alcanzó una gran difusión con las iniciales de las tres palabras que el músico llevó plasmadas en una tela horizontal en su brazo, a partir de ese momento. 

«Creo que el hecho de haber aparecido en un brazalete y ser blanco, negro y rojo, le imprimió una estética totalitaria», admite, Julieta Ulanovsky, diseñadora gráfica, quien además destaca que: «al ser un trazo manual y con una caligrafía que es casi un hilo de sangre, me lleva a la calle, al reclamo, a un primer esbozo de letra de una canción», profundiza. Al mismo tiempo, por la delgadez de las líneas, puede ser pensado como una síntesis de él (de Charly), por la flacura. Para ella es además una insignia, pero hecha a mano, con el cuerpo. «Y esa tensión me gusta, me lo pondría», reconoce. 

Ulanovsky entiende que la frase se instaló en el imaginario argentino y que esto hace que sea parte de la cultura popular, como otras letras de Charly. Incluso comenta que nadie la cuestionó por ser en otro idioma o por no entenderse. «Y con eso se transformó en una marca, un signo que condensa ideas, valores, y posturas», concluye. 

Para Mariana Pittaluga, Posdoctora en Diseño decolonial e inclusivo, también es una marca; de identidad cultural, de pertenencia y, de alguna manera, de rebeldía. «Su significado ya no depende exclusivamente de quien lo creó, sino también de quienes lo hicieron propio», agrega. 

¿Y cómo cree que se resignifica en el aquí y ahora? Dice Pittaluga, quien además es docen de la Universidad Nacional de Río Negro, ninguna expresión gráfica aparece de la nada, ya que todas aluden a antecedentes, referencias y sentidos que se van transformando de acuerdo al contexto. De hecho, menciona al historiador Aby Warburg, quién trabajó en torno a cómo las imágenes sobreviven a su tiempo, reaparecen en otros momentos y, por lo tanto, adquieren nuevos significados.  «Lo interesante es que su significado no está solamente en lo que vemos -analiza- sino en la historia, las emociones y las experiencias colectivas que se fueron construyendo alrededor de ella», sintetiza.

Foto: Publicada en las redes sociales de Andy Cherniavsky.